La frase «Porque tuve hambre, y me disteis de comer» se encuentra en el Evangelio de San Mateo, capítulo 25, versículos 35 al 40 (Mateo 25:35-40). [1]
- El pasaje bíblico: Forma parte del discurso de Jesús sobre el Juicio Final (Mateo 25, 31-46), donde el Rey separa a las naciones como el pastor separa a las ovejas de los cabritos. [1]
- Las obras de misericordia: Jesús identifica su propia persona con los más necesitados:
- Dar de comer al hambriento.
- Dar de beber al sediento.
- Acoger al forastero o extranjero.
- Vestir al desnudo.
- Visitar al enfermo y al que está en la cárcel. [1]
- La enseñanza central: «En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis» (Mateo 25:40). [1]
Mateo 25:35-46
[35]Porque tuve hambre, y me disteis de comer; tuve sed, y me disteis de beber; era forastero, y me acogisteis;
[36]estaba desnudo, y me vestisteis; enfermo, y me visitasteis; en la cárcel, y vinisteis a verme."
[37]Entonces los justos le responderán: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; o sediento, y te dimos de beber?
[38]¿Cuándo te vimos forastero, y te acogimos; o desnudo, y te vestimos?
[39]¿Cuándo te vimos enfermo o en la cárcel, y fuimos a verte?"
[40]Y el Rey les dirá: "En verdad os digo que cuanto hicisteis a unos de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis."
[41]Entonces dirá también a los de su izquierda: "Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno preparado para el Diablo y sus ángeles.
[42]Porque tuve hambre, y no me disteis de comer; tuve sed, y no me disteis de beber;
[43]era forastero, y no me acogisteis; estaba desnudo, y no me vestisteis; enfermo y en la cárcel, y no me visitasteis."
[44]Entonces dirán también éstos: "Señor, ¿cuándo te vimos hambriento o sediento o forastero o desnudo o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?"
[45]Y él entonces les responderá: "En verdad os digo que cuanto dejasteis de hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de hacerlo."
[46]E irán éstos a un castigo eterno, y los justos a una vida eterna.»