25 de abril de 2026

LAS MADRES RECRIMINANTES O CRÍTICAS

 

LAS MADRES RECRIMINANTES O CRÍTICAS 

Las madres recriminantes o críticas forman parte de un patrón de comportamiento conocido comúnmente como "madres tóxicas", caracterizado por la constante insatisfacción con las acciones, decisiones o personalidad de sus hijos, lo que genera un ambiente de tensión y culpa. Estas madres suelen utilizar la crítica y la culpa como herramientas de manipulación para mantener el control y la dependencia emocional. 

Rasgos y conductas de las madres recriminantes:


Críticas constantes:

No valoran los logros y se enfocan en los errores, lo que mina la autoestima de los hijos.

Manipulación emocional: 

Utilizan la culpa, la lástima o el silencio para lograr que los hijos actúen según sus deseos.

Control y codependencia: 

Buscan mantener a sus hijos pequeños y dependientes, limitando su autonomía y libertad.

Victimización: 

Se presentan como víctimas de la falta de atención o cariño de sus hijos para manipular sus emociones.

Interferencia: 

Se entrometen en las relaciones personales y decisiones de los hijos, incluso en la etapa adulta.

Inestabilidad emocional: 

Pueden pasar de un buen humor a la ira con facilidad, provocando confusión y miedo. 


Consecuencias en los hijos:

Estas dinámicas suelen causar dificultades en los hijos para establecer límites, baja autoestima, culpa constante y una posible desconexión emocional o problemas de salud mental, ya que a menudo sienten que deben cuidar de la estabilidad emocional de la madre. 


Cómo afrontar esta situación:

Establecer límites:

Definir qué comportamientos no son aceptables y mantener la firmeza.

Buscar ayuda profesional: 

Terapia familiar o individual para trabajar en la independencia emocional.

Mejorar la comunicación:

Intentar establecer límites sin entrar en el juego de la recriminación. 

A pesar del daño, a menudo estas actitudes provienen de heridas no trabajadas de la propia madre, lo que a veces se describe como una "caída de conciencia" o una necesidad de control ante el miedo al abandono. 







"Nota:
Como todo, en la mayoría de las disertaciones sobre cualquier tema nunca aplicarán los ejemplos y explicaciones al 100%"

El Guatibiri


¿Cómo tratar a una madre tóxica que se victimiza?



¿Cómo tratar a una madre tóxica que se victimiza?

Dejemos una cosa clara: una madre tóxica que se victimiza sólo tiene un objetivo: ¡controlarte!


Las madres tóxicas dejan un profundo impacto en la vida de sus hijas e hijos.



Puede que lleves mucho tiempo preguntándote qué te pasa.

Materialmente, lo has recibido todo de tus padres, pero tienes la profunda y vaga sensación de que la relación con tu madre siempre ha sido algo “extraña”.

No te sientes cerca de tu madre y vuestra relación siempre ha sido desequilibrada.

Evidentemente, ahora que eres una persona adulta, comprendes que tus amistades tienen una relación mucho más sana y armoniosa con su madre.


De hecho, sin darte cuenta, creciste bajo la influencia de una madre tóxica.

Los hijos de padres tóxicos (ya sean el padre, la madre o ambos) suelen sufrir durante años o décadas y sólo se dan cuenta de adultos de que no tienen o no tuvieron una relación sana con sus padres.

Sin embargo, la relación con tus padres es una de las piedras angulares que conforman tu personalidad.

Y, por extensión, uno de los pilares que conforman tu vida.

Esto es especialmente cierto si eres niña.

La relación madre-hija es especial.

Es un vínculo que no se puede romper.

A menos, claro, que crezcas con una madre tóxica y manipuladora.

¿Quién es la madre tóxica que se victimiza?
¿Cuáles son los signos de una madre tóxica?


Seamos sinceros, las madres desempeñan un papel muy importante en la crianza de los niños.


Son ellas las que dan al recién nacido una sensación de seguridad y afecto.

Esta es la base de una personalidad sana de adulto.

Da al niño el valor para salir al mundo con seguridad.

Es consciente constantemente del amor incondicional y sano de su madre, y esto le ayuda a madurar.

Pero el amor de una madre tóxica que se victimiza es cualquier cosa menos incondicional y seguro.

El amor de las madres tóxicas es insistente e inmaduro.

Estas mujeres proyectan sus propias inseguridades en sus hijos.

Como resultado, sus hijos no tienen una verdadera autonomía personal y la madre mantiene el control sobre sus vidas.

Puede resultar sorprendente, pero lo que se esconde tras la personalidad de las madres tóxicas es el amor.

Pero sabemos que el amor es una moneda de dos caras:

La primera promueve el desarrollo personal de una persona, ya sea una pareja o un hijo.
La segunda es egoísta y busca la autosatisfacción.

Se vuelve asfixiante, incluso destructiva.

Lo preocupante es que cuando la madre tóxica que se victimiza libera su naturaleza manipuladora, lo hace sobre sus hijos.

Los niños están en proceso de maduración, formando su personalidad y su autoconciencia.

Todo esto repercute directamente en ellos, provocando un gran vacío e inseguridad en su personalidad.

Estas son las señales de que tu madre es tóxica:

1. Una madre tóxica que se victimiza tiene una personalidad inestable

Detrás suele haber una falta de confianza en sí misma o de autosuficiencia, por lo que ve a sus hijos como “salvavidas”.

Sus hijos se convierten en “cosas” que puede moldear y controlar, y que siempre tiene cerca para compensar sus carencias.

Ver a sus hijos cada vez más independientes, menos dependientes de ellas y progresivamente más capaces de moldear y determinar sus propias vidas es un gran temor para las madres manipuladoras.


El miedo a ser abandonadas las lleva a tomar decisiones radicales para mantener a sus hijos pegados a ellas.

Pero la mejor manera de que tus hijos nunca te abandonen es proyectar en ellos tus propias inseguridades y falta de confianza en ti misma.

2. Una madre tóxica que se victimiza es una obsesa del control

El deseo de controlar su propia vida hasta el más mínimo detalle hace que quiera hacer lo mismo con la vida de sus hijos.

Para ella, control significa lo mismo que seguridad y como algo permanente que no cambia, lo que le da una sensación de bienestar.

Lo complicado es que ejerce el control porque cree que es bueno para sus hijos y una oportunidad para expresarles su amor.

Sólo quiero lo mejor para ti y por eso te impido cometer errores.


El control justificado por el afecto es la peor clase de sobreprotección.

Es el comportamiento típico de una madre manipuladora.

Impide que los niños lleguen a ser independientes, capaces y valientes.

No tienen oportunidad de aprender de sus errores.

3. Una madre tóxica que se victimiza utiliza a sus hijos para proyectar sus sueños incumplidos

Quiero que te conviertas en lo que yo no pude ser porque tuve hijos.

Las madres tóxicas suelen proyectar en sus hijos sus propios sueños incumplidos sin preguntarles qué quieren para ellos, sin darles la oportunidad de elegir.

Al hacerlo, creen expresarles su amor incondicional, cuando en realidad es un amor falso y egoísta.

¿Cuál es el objetivo de una madre tóxica que se victimiza?
Está claro que quiere hacerte creer que eres tú quien la hace infeliz.

Quiere darte el papel de malo.

El objetivo es que el niño se sienta culpable.

Una vez más, hacerles sentir culpables es una forma de mantenerles bajo control.

Una madre tóxica que se victimiza no quiere asumir la responsabilidad de sus actos.

No quiere admitir que es manipuladora y narcisista.

Quiere proyectar una imagen perfecta.

Además, una madre tóxica que se victimiza siempre puede salirse con la suya diciendo que nunca le ha puesto la mano encima a su hijo ni le ha dicho palabras malsonantes.

Sin embargo, su comportamiento es igual de peligroso, porque utiliza :

●Presión verbal
●Retirada del amor
●Ignorancia
●Castigo a través del silencio (tratamiento silencioso)
●Si no eres lo que quiero que seas, entonces…
●El amor y el afecto son condicionales
●Cuestionar tu percepción (gaslighting)
●Alimentar las dudas sobre uno mismo
●Hacerte parecer loco si cuestionas sus acciones
●Cuestionar lo que sientes y cómo lo sientes
-Estos comportamientos son signos claros de una madre tóxica.

Las madres tóxicas son incapaces de sentir verdadera empatía por sus hijos, cuando ellos realmente necesitan ser vistos y queridos.

Todo lo demás puede dañar gravemente la autoestima y la autopercepción de forma permanente.

A menudo se dice que las mujeres repiten el patrón de la relación padre-hija, pero esto también se aplica a los difíciles patrones de la relación madre-hija tóxica.

Muchas mujeres buscan parejas que sean igual de inaccesibles, hirientes, controladoras o indiferentes que sus madres.

Pero el pasado también puede afectar a la relación con tus hijos.

Tal vez, después de tu experiencia, tengas un poco de miedo de tener (o criar) a tu propia hija.

Pero déjame tranquilizarte: si tienes este miedo, tienes empatía.

Así que eres diferente de tu madre tóxica y victimista.

Tener una madre anciana tóxica también es peligroso para tus futuros hijos, así que tienes que reaccionar a tiempo para que no utilice su manipulación con ellos.

¿Qué ocurre en una relación tóxica entre madre e hija?
El vínculo que formamos con nuestra madre es quizá el más importante de nuestras vidas.

Sin embargo, las relaciones entre madres e hijas no siempre son positivas y constructivas.

De hecho, en muchos casos pueden surgir patrones tóxicos que complican la relación.

Estas pautas de comportamiento pueden afectar a la seguridad y la autoestima de una hija y dejar profundas cicatrices en su autoimagen.

Entonces, ¿cómo es una relación tóxica entre madre e hija cuando la madre se hace la víctima?

¿Cuáles son las señales de una madre tóxica que esconde su juego?

1. A una madre tóxica que se hace la víctima le gusta menospreciar a su hija

El primer rasgo está relacionado con el hecho de que la madre menosprecia o reclama para sí todo lo que hace su hija.

Las madres que adoptan este comportamiento suelen hacer que sus hijas se sientan insignificantes y cuestionen constantemente sus propias capacidades.

Esto, a su vez, puede llevar a las hijas a creer que nada de lo que hagan será suficiente para satisfacer a su madre.

2. El narcisismo de la madre tóxica

Las madres narcisistas también pueden desarrollar patrones tóxicos en sus relaciones con sus hijas.

Por un lado, pueden ver a sus hijas como proyecciones de sí mismas, como extensiones de su propia vida, lo que puede acabar socavando la identidad de sus hijas y obstaculizando su desarrollo interior.

Al intentar hacer de sus hijas una versión ideal de sí mismas, pueden dañar profundamente su autoestima.

3. Una madre tóxica ve a su hija como una competidora

Otro rasgo problemático de la relación madre-hija es la presencia de sentimientos de celos y envidia por parte de las madres hacia sus hijas.

Esto conduce a un comportamiento competitivo que puede afectar a la autoestima de las hijas.

Las madres perciben a sus hijas como una amenaza o una rival a la que hay que vencer, lo que puede llevarlas a sabotearlas en sus relaciones o en el trabajo, y a menospreciarlas en público.

4. Una madre tóxica que se victimiza puede volverse violenta

Por otro lado, las madres maltratadoras que no respetan los límites también tienden a formar vínculos tóxicos con sus hijas.

Comportamientos como leer su diario e invadir su intimidad son ejemplos de este rasgo.

Cuando esto ocurre, la confianza y el respeto entre ambas partes suelen verse comprometidos.

5. El control excesivo está siempre presente

Otro patrón tóxico se da cuando la madre ejerce demasiado control y tiene serias dificultades para reconocer a su hija como un individuo autónomo y libre.

Con el pretexto de cuidarlas y hacer todo “por su bien”, son las madres las que no permiten que sus hijas tomen decisiones o se reafirmen como individuos.

Esto conduce a una falta de confianza en el juicio de las niñas.

6. Una madre tóxica rara vez es estable

Las madres que establecen vínculos ambivalentes y ambiguos con sus hijas también pueden tener efectos negativos en la relación.

Hablamos de madres que suelen ser pasivo-agresivas en su comunicación y que se muestran cariñosas y consideradas unos días e indiferentes o crueles otros.

Este tipo de trato genera inseguridad e inestabilidad emocional en las niñas.

7. La distancia emocional siempre está presente

Otra forma de apego tóxico madre-hija se produce cuando las madres no muestran sentimientos ni afecto hacia sus hijas.



Esto significa que no hay contacto físico como ternura o mimos y tampoco palabras de amor o declaraciones explícitas de amor.

Esto lleva a una desconexión emocional que puede producir secuelas en la vida adulta, como la incapacidad para conectar emocionalmente con los demás o, por el contrario, una dependencia emocional excesiva.

8. Una madre tóxica que se victimiza se convierte en la carga de su hija



El apego negativo también puede darse cuando las madres son excesivamente dependientes de sus hijas.

En estos casos, son las hijas las que cuidan de sus propias madres desde una edad temprana.

Esto socava la relación entre madre e hija, ya que los papeles se invierten y la hija se ve desbordada por los cuidados.

Este fenómeno se da sobre todo en madres jóvenes con muchos hijos y una hija mayor.

Se agrava con el tiempo, cuando la madre anciana tóxica ha alejado a todos sus allegados.



9. Una madre tóxica que se victimiza utiliza el chantaje emocional

La dependencia emocional es otro patrón tóxico que también puede convertirse en una característica perjudicial de las relaciones madre-hija.

En este tipo de situaciones, las madres responsabilizan absolutamente a sus hijas de sus alegrías y penas.

Hay acusaciones y manipulaciones constantes, y a menudo incluso mencionan que han tenido que sacrificar su juventud y sus sueños en nombre de la maternidad.



Este es el comportamiento típico de una madre tóxica que se victimiza.

10. Una madre tóxica es demasiado autoritaria

Por último, las madres autoritarias también crean relaciones perjudiciales con sus hijas.

Por ejemplo, cuando muestran una fuerte adhesión a los roles de género tradicionales y esperan que sus hijas mantengan la actitud sumisa que tradicionalmente se atribuye a las mujeres.



O cuando adoptan comportamientos inflexibles o violentos cuando se sienten impotentes.

Estas son señales claras de que una madre tóxica está abusando de ti de una forma u otra.

¿Qué puedes hacer para salvarte de las garras de una madre tóxica y victimista?
Cuando eres niño, no te das cuenta de que tu madre es tóxica.

Piensas que vuestra relación es simplemente difícil o que el conflicto generacional te complica las cosas.



Pero no es así.

Cuando eres adulto, sobre todo cuando tienes hijos, te das cuenta de que el entorno en el que creciste no era sano.

Entonces, ¿qué debes hacer cuando te enfrentas a una madre tóxica que se victimiza?

1. Para romper el círculo vicioso de la toxicidad, tienes que admitir que existe

Has vivido con ella el tiempo suficiente y sabes el impacto negativo que ha tenido en ti.



Pero ahora te has dado cuenta de que para ser tú misma tienes que desplegar tus alas.

Tienes derecho a ser feliz.

Te hará falta fuerza, pero tienes que aprender a decir “no”, a anteponer tus propias necesidades y a establecer tus propios límites que nadie más puede traspasar.

Ni siquiera tu madre.

Una madre anciana y tóxica hará todo lo posible por impedírtelo, pero no dejes que eso te desanime.

2. Comprende que romper el patrón tóxico provocará conflictos



Es tu madre y tienes que ser consciente de que romper el ciclo tóxico puede causar daños.

Decir la verdad a veces puede doler, pero es esencial para la supervivencia.

Se trata de poner límites y tener claro qué está permitido y qué no.

No es tu intención causar daño, tienes que dejarlo claro.

Pero también debe quedar claro que no quieres hacerte daño.

3. Reconocer la manipulación




A veces es tan sutil que ni siquiera nos damos cuenta.

Así que cuestiona cada palabra y cada acción.

Y sobre todo, no dejes que tu madre tóxica se presente como la víctima, viéndose perjudicada, cuando en realidad es a ti a quien ha hecho daño.

Ten siempre cuidado.

"Nota:
Como todo, en la mayoría de las disertaciones sobre cualquier tema nunca aplicarán los ejemplos y explicaciones al 100%"

El Guatibiri






16 de abril de 2026

PARA INSCRIBIRTE EN SURI


Para inscribirte en SURI, necesitas tu número de Seguro Social, EIN o ITIN, una identificación con foto y una dirección de correo electrónico válida. Además, es recomendable tener a mano un comprobante de dirección (como una factura de luz o agua) y el "ID de correspondencia" si Hacienda lo requiere para verificar tu identidad. El proceso se realiza en suri.hacienda.pr.gov seleccionando "Registrar un nuevo contribuyente". 


Documentos y datos clave

Identificación: Licencia de conducir, pasaporte o identificación oficial con foto.

Número de Identificación: Seguro Social, EIN (para negocios) o ITIN.

Contacto: Correo electrónico vigente para la activación de la cuenta.

Validación: Comprobante de dirección oficial y, en ocasiones, un código de validación enviado por Hacienda. 


Pasos básicos para registrarse

• Accede a suri.hacienda.pr.gov.

• Busca el enlace de "Registrarse en SURI".

• Selecciona "Registrar un nuevo contribuyente".

• Completa los campos con tu información personal y los números de identificación correspondientes.

• Sigue las instrucciones del sistema para establecer tu usuario y contraseña. 


12 de abril de 2026

Una farmacóloga llamada Frances Oldham Kelsey



 A finales de los 50, Europa creía haber encontrado el remedio perfecto.


Se llamaba Talidomida. Prometía sueño profundo, paz y alivio para las náuseas del embarazo. Las farmacéuticas decían que era "totalmente inofensivo". Se recetaba como si fuera caramelo.


Pero entonces, el silencio de los hospitales se rompió.


Empezaron a nacer bebés sin brazos. Sin piernas. Con órganos dañados antes de conocer el mundo. El "remedio" estaba alterando la vida en el útero. Más de 10,000 niños sufrieron daños permanentes.


Mientras tanto, en una oficina de Washington...


Una farmacóloga llamada Frances Oldham Kelsey acababa de recibir el expediente para aprobar la Talidomida en EE. UU.


La presión era brutal. Las empresas querían una aprobación rápida. "Todos los demás ya dijeron que sí", le decían. Pero Frances notó algo: faltaban datos. Los estudios estaban incompletos.


Ella hizo lo que nadie quería: Hizo preguntas.


La llamaron exagerada. Los grupos de presión intentaron saltársela. Era 1960, era mujer y era nueva. Se suponía que debía ceder. No lo hizo. Durante meses, mientras la industria la atacaba, ella se mantuvo firme: "No hay pruebas de que esto sea seguro".


Cuando la noticia de la tragedia europea estalló, el mundo quedó en shock. Pero en Estados Unidos, el desastre nunca llegó. Frances lo había detenido sola.


Generaciones de niños crecieron, corrieron y abrazaron a sus padres sin saber que le debían su salud a una mujer que se negó a ser presionada.


A veces, el heroísmo no hace ruido. A veces, la palabra más poderosa de la ciencia es un simple: NO.


 #DatoCurioso #interesante #historia #sorprendente

REINA VALERA

 


Vamos a detallar este punto clave sobre Casiodoro de Reina y la Biblia Reina Valera, y cómo esto puede ser un argumento potente en el diálogo (o en el "sacar espuma" a los protestantes, especialmente aquellos que defienden la "Sola Scriptura" y la exclusividad del canon bíblico protestante.

 

🐻 CASIODORO DE REINA Y EL CANON BÍBLICO: UN PUNTO DEBIL PARA LA "SOLA SCRIPTURA" 🐻

 

El argumento que planteas es una verdad histórica muy relevante: la Biblia Reina Valera, tan fundamental para gran parte del protestantismo hispanohablante, debe su existencia a un trabajo inicial que se basó en el canon bíblico católico.

 

📜 LA CONFESIÓN DE FE DE CASIODORO DE REINA: MÁS ALLÁ DE LA "SOLA SCRIPTURA" 📜

 

- ¿QUIÉN FUE CASIODORO DE REINA? Fue un monje jerónimo español que se convirtió al protestantismo en el siglo XVI. Es célebre por haber realizado la primera traducción completa de la Biblia al castellano a partir de los textos originales, conocida como la "Biblia del Oso" (1569). Esta traducción, revisada posteriormente por Cipriano de Valera, es la base de la popular Reina Valera.

- SU CONFESIÓN DE FE DE LONDRES (1567): Este es el documento clave. En esta confesión, Casiodoro de Reina no solo expone su teología protestante, sino que también incluye y reconoce como canónicos los libros que la tradición protestante posterior excluiría. Es decir, él aceptaba el canon que la Iglesia Católica había utilizado durante siglos.

 

📚 EL "ROBO" DEL CANON A LA IGLESIA CATÓLICA: UNA AFIRMACIÓN FUERTE Y FUNDAMENTADA 📚

 

Cuando dices que "robó el canon a la Iglesia Católica", te refieres a la realidad de que la Iglesia Católica fue quien discernió, compiló y transmitió el canon de la Biblia a lo largo de los siglos.

 

- EL CANON CATÓLICO EN TIEMPOS DE REINA: En el siglo XVI, el canon de la Biblia (la lista de libros reconocidos como inspirados) estaba definido por la Iglesia Católica, incluyendo los libros que hoy conocemos como deuterocanónicos (Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico/Sirácida, Baruc, 1 y 2 Macabeos, y algunas adiciones a Ester y Daniel). Estos libros habían sido parte de la Biblia cristiana por más de mil años y fueron solemnemente reafirmados por el Concilio de Trento (1546) como inspirados y canónicos.

- LA BIBLIA DEL OSO CON LOS DEUTEROCANÓNICOS: La "Biblia del Oso" de Casiodoro de Reina incluyó estos libros deuterocanónicos. Él los tradujo y los consideró parte de la Escritura, siguiendo el canon establecido por la Iglesia durante siglos. No los marcó como apócrifos ni los relegó a un apéndice, sino que los integró en el cuerpo principal del Antiguo Testamento, siguiendo el orden de la Vulgata latina (la Biblia de la Iglesia Católica).

- POSTERIORES ALTERACIONES PROTESTANTES: Fue la Reforma Protestante, especialmente con Martín Lutero, quien comenzó a cuestionar y finalmente excluir los deuterocanónicos del canon de la Biblia protestante, basándose en su criterio de que solo los libros presentes en el canon hebreo (judío) serían canónicos. Sin embargo, este criterio era posterior a la formación del canon cristiano.

- LA REINA VALERA Y LOS CAMBIOS: A lo largo de las revisiones de la Reina Valera, especialmente a partir del siglo XIX, se empezó a seguir la tendencia protestante de remover o relegar los deuterocanónicos, aunque la versión original de Reina sí los contenía.

 

💥 ¿POR QUÉ ESTO HACE "SACAR ESPUMA POR LA BOCA" A ALGUNOS PROTESTANTES? 💥

 

Este argumento es potente porque:

 

1. CUESTIONA LA "SOLA SCRIPTURA" EN SU ORIGEN: Si la "Sola Scriptura" afirma que la Biblia es la única autoridad y que cada uno puede interpretarla, la pregunta que surge es: ¿Quién les dio esa Biblia y ese canon? Si el propio traductor de su Biblia más venerada, Casiodoro de Reina, aceptaba un canon más amplio (el católico), y ese canon fue definido por la Iglesia Católica, ¿cómo pueden luego rechazar la autoridad de esa misma Iglesia en la definición del canon?

2. REVELA LA DEPENDENCIA DE LA TRADICIÓN CATÓLICA: Demuestra que las primeras Biblias protestantes (y el propio concepto de "Biblia" tal como lo entendemos hoy) no surgieron de la nada, sino que se apoyaron en la tradición milenaria de la Iglesia Católica que había transmitido y custodiado las Escrituras.

3. EXPONE UNA CONTRADICCIÓN INTERNA: Si la Iglesia Católica es "apóstata" o "la gran ramera" (como a veces algunos protestantes extremistas la tildan), ¿cómo es posible que la Biblia que ellos consideran su única fuente de verdad provenga, en su canon, de esa misma institución que ellos rechazan? Es una contradicción lógica.

4. LA BIBLIA NO CAYÓ DEL CIELO: Obliga a recordar que la Biblia no es un libro que "cayó del cielo" completo y con un índice. Fue compilada y discernida por la Iglesia bajo la guía del Espíritu Santo. La elección de qué libros son inspirados no fue un acto individual de un reformador, sino un proceso histórico y magisterial de la Iglesia.

 

 

 

CÓMO UTILIZAR ESTE ARGUMENTO:

 

Al presentar este dato, puedes invitar a la reflexión:

 

- "Es fascinante cómo la Biblia Reina Valera, tan valorada en el protestantismo, en su edición original de Casiodoro de Reina (la Biblia del Oso), incluía los libros deuterocanónicos, los mismos que la Iglesia Católica siempre ha considerado inspirados. ¿No es curioso que el traductor que les dio su Biblia, confiara en el canon que hoy ustedes llaman 'apócrifo', y que fue definido por la Iglesia Católica?"

- "La 'Sola Scriptura' es un pilar protestante, pero la propia historia nos muestra que la Biblia que usan no se definió 'sola'. ¿Cómo supieron qué libros eran la Biblia? ¿No fue la Iglesia Católica la que, a lo largo de siglos, discernió y nos dio el canon que Casiodoro de Reina usó como base?"

 

Este argumento no busca denigrar el trabajo de Casiodoro de Reina (que fue monumental), sino poner en evidencia la incoherencia de rechazar la autoridad de la Iglesia que fue la que custodió y transmitió la Biblia, incluyendo el canon que él mismo aceptó inicialmente.

 

¡Espero que este desglose te sirva para tu aporte!

¿LA IGLESIA PROHIBIÓ LA BIBLIA?

 



¿LA IGLESIA PROHIBIÓ LA BIBLIA? LA VERDAD QUE SACUDE LOS CIMIENTOS DEL PROTESTANTISMO 


Una de las armas más manoseadas y efectivas del arsenal anticatólico es la persistente acusación de que la Iglesia Católica, a lo largo de la historia, prohibió la lectura de la Biblia, la encadenó para mantenerla lejos del pueblo y suprimió las traducciones a las lenguas vernáculas para perpetuar una ignorancia sumisa entre los fieles. Esta caricatura, repetida hasta la saciedad desde los púlpitos protestantes y en los panfletos de propaganda, pinta a una Iglesia malvada y oscurantista, temerosa de que la luz de la Palabra de Dios exponga sus “falsas doctrinas”. Pero, ¿qué hay de cierto en todo esto? ¿Es la Iglesia Católica una enemiga de la Biblia? La respuesta, basada en la evidencia histórica irrefutable, es un rotundo no. Este artículo se propone desmantelar, pieza por pieza, esta gran mentira histórica.


La narrativa protestante estándar nos cuenta que la Biblia fue un libro sellado y desconocido hasta que Martín Lutero, cual Prometeo moderno, la liberó de las garras de Roma y la entregó al pueblo en su propio idioma. Es una historia conmovedora, sin duda. El único problema es que es un cuento de hadas. La realidad es que, si no fuera por la Iglesia Católica, los reformadores protestantes ni siquiera habrían tenido una Biblia que traducir o con la cual atacar a la propia Iglesia que se la entregó. Durante mil quinientos años, fue la Iglesia Católica la que compiló, copió, preservó, veneró y defendió la Sagrada Escritura. Acusarla de ocultarla es tan absurdo como acusar a un bibliotecario de odiar los libros.


LA BIBLIAS ENCADENADAS: ¿PRISIÓN O PROTECCIÓN?


Comencemos con una de las imágenes más evocadoras de esta propaganda: la “Biblia encadenada”. Los críticos presentan esto como la prueba definitiva de que la Iglesia no quería que nadie leyera las Escrituras. La realidad es exactamente la contraria. En una era anterior a la imprenta de Gutenberg, cada Biblia era un tesoro de valor incalculable. Un solo manuscrito podía requerir el trabajo de un monje durante años y el uso de materiales costosísimos. ¡Una Biblia completa podía costar lo mismo que una casa o una granja!


En este contexto, encadenar una Biblia a un atril en una iglesia o en la biblioteca de un monasterio no era un acto de restricción, sino de generosidad y accesibilidad pública. La cadena no estaba allí para evitar que la gente la leyera, sino para evitar que los ladrones se la llevaran. Era, en efecto, una biblioteca pública. Al encadenar el libro, se garantizaba que cualquier persona que supiera leer —una minoría en aquellos tiempos, ciertamente, pero no por culpa de la Iglesia— pudiera consultarla libremente. De hecho, los propios protestantes continuaron con esta práctica durante siglos después de la Reforma. Colegios como Eton y Merton en Oxford mantuvieron sus Biblias encadenadas hasta bien entrado el siglo XVIII. ¿Acaso ellos también querían ocultar la Biblia?


El Mito de la Prohibición de Traducciones

El segundo pilar de esta falacia es la afirmación de que la Iglesia prohibió las traducciones de la Biblia a las lenguas del pueblo. De nuevo, la historia nos cuenta una historia muy diferente. La Iglesia Católica tiene una larga y rica historia de promoción de traducciones vernáculas. Mucho antes de que Lutero naciera, ya existían numerosas traducciones de la Biblia autorizadas por la Iglesia en toda Europa.


En Alemania: Antes de la famosa traducción de Lutero (1534), existían al menos catorce ediciones completas de la Biblia en alto alemán y cinco en bajo alemán, impresas desde 1466.

En Inglaterra: La historia de la traducción de la Biblia al inglés comienza en el siglo VII con Caedmon y el Venerable Beda [De historia ecclesiastica gentis Anglorum]. El rey Alfredo el Grande tradujo partes de la Biblia en el siglo IX. En la época de Wycliffe (siglo XIV), ya existían varias traducciones al inglés medio.


En Italia, Francia y España: En Italia, se publicaron más de 25 traducciones diferentes antes de 1500, con la aprobación explícita de la Iglesia. En Francia, existían al menos dieciséis versiones vernáculas antes de 1547. En España, el rey Alfonso X el Sabio encargó una traducción al castellano en el siglo XIII.


La lista podría continuar. La Iglesia no se oponía a las traducciones; se oponía a las malas traducciones.


 Cuando la Iglesia emitió prohibiciones locales y temporales, como en el Sínodo de Toulouse (1229), no fue por un odio a la Escritura, sino como una medida de emergencia para combatir la propagación de herejías peligrosas, como la de los Cátaros o Albigenses. Estos grupos gnósticos utilizaban sus propias traducciones manipuladas de la Biblia para promover doctrinas radicalmente anticristianas, como la creencia en dos dioses (uno bueno y uno malo) y el rechazo a la encarnación de Cristo. La Iglesia, como guardiana de la fe, tenía el deber de proteger a los fieles de estas versiones envenenadas de la Palabra de Dios. Prohibir una traducción herética no es prohibir la Biblia, así como prohibir la venta de comida contaminada no es prohibir la comida.


El Concilio de Trento y la Vulgata Latina

Los críticos a menudo señalan al Concilio de Trento (1545-1563) como la prueba definitiva de la hostilidad católica hacia la Biblia vernácula. Se afirma que Trento decretó que solo la Vulgata Latina era aceptable y prohibió todas las demás. Esto es una grosera tergiversación de los hechos. Lo que el Concilio de Trento hizo en su cuarta sesión fue declarar que la Vulgata Latina, la traducción de San Jerónimo que la Iglesia había usado durante más de mil años, era la versión “auténtica” para ser usada en “lecciones públicas, disputas, sermones y exposiciones”.


¿Por qué? Porque en medio del caos de la Reforma, con docenas de nuevas traducciones protestantes compitiendo entre sí, cada una con sus propios sesgos doctrinales y errores de traducción, la Iglesia necesitaba establecer un texto estándar y fiable para la enseñanza oficial. No fue una prohibición de las traducciones vernáculas para la lectura privada, sino la designación de un texto oficial para el uso litúrgico y académico, garantizando la uniformidad y la ortodoxia. De hecho, el Concilio ordenó una revisión de la Vulgata para asegurar su máxima precisión.


Además, Trento condenó el principio protestante de la interpretación privada, la idea de que cualquier individuo puede interpretar la Biblia por sí mismo sin referencia a la Tradición y al Magisterio de la Iglesia. Al hacerlo, el Concilio no hacía más que reafirmar la advertencia del propio San Pedro: “ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada” [2 Pe 1,20] y que en las Escrituras “hay algunas cosas difíciles de entender, las cuales los indoctos e inconstantes tuercen, como también las otras Escrituras, para su propia perdición” [2 Pe 3,16]. La Iglesia no teme que la gente lea la Biblia; teme que la gente, sin la guía adecuada, la tuerza para su propia destrucción.


La Iglesia: Madre y Guardiana de la Escritura

Lejos de ser una enemiga de la Biblia, la Iglesia Católica es su madre. Fue la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo, la que determinó qué libros pertenecían a la Biblia y cuáles no, estableciendo el canon de las Escrituras en los Concilios de Roma (382), Hipona (393) y Cartago (397). Sin la autoridad de la Iglesia, no tendríamos una Biblia, sino una simple colección de escritos antiguos. Como dijo célebremente San Agustín: “No creería en el Evangelio si no me moviera a ello la autoridad de la Iglesia Católica” [Contra epistulam Manichaei quam vocant fundamenti, 5, 6].


El Magisterio de la Iglesia ha promovido constantemente la lectura y el estudio de la Sagrada Escritura. El Papa León XIII en su encíclica Providentissimus Deus (1893), Pío XII en Divino Afflante Spiritu (1943), y el Concilio Vaticano II en la constitución dogmática Dei Verbum (1965) han instado encarecidamente a todos los fieles a acercarse a las Escrituras. Dei Verbum afirma que “la Iglesia ha venerado siempre las Sagradas Escrituras al igual que el mismo Cuerpo del Señor” y exhorta a un “acceso amplio a la Sagrada Escritura” para todos los fieles [DV 21-22]. El Catecismo de la Iglesia Católica reitera que “el desconocimiento de las Escrituras es desconocimiento de Cristo” [CIC 133], citando a San Jerónimo.


En conclusión, el mito de que la Iglesia Católica prohibió la Biblia es una de las calumnias más infundadas y deshonestas de la historia. Es una mentira nacida de la polémica y perpetuada por la ignorancia. La evidencia histórica demuestra de manera abrumadora que la Iglesia no solo no ocultó la Biblia, sino que fue su fiel compiladora, copista, guardiana, defensora y promotora. La próxima vez que alguien repita esta vieja acusación, el católico bien formado tiene las armas de la verdad histórica para demolerla. La Iglesia no teme a la Biblia; la ama, la venera y la ofrece al mundo como lo que es: la Palabra viva de Dios, confiada a su cuidado para la salvación de todos.

9 de abril de 2026

¿TODO ES RELATIVO?

 


La frase "todo es relativo" sugiere que la verdad, moralidad o conocimientos no son absolutos, sino que dependen del contexto, perspectiva o cultura. Es una postura filosófica (relativismo) que sostiene que el saber es subjetivo. Sin embargo, el concepto enfrenta paradojas lógicas y a menudo se confunde con la física. 


Aquí los puntos clave:

• Perspectiva Filosófica: 

El relativismo niega verdades universales, argumentando que las interpretaciones están condicionadas por la cultura o la experiencia.

Paradoja Lógica: Afirmar que "todo es relativo" puede ser contradictorio; si la frase es cierta, entonces ella misma es relativa y, por tanto, no absolutamente cierta.

Relatividad Física: 

La teoría de Einstein demuestra que el espacio y el tiempo son relativos al observador, pero no implica que todo en la vida sea subjetivo.

Limitaciones: 

Críticos señalan que el relativismo total impide el juicio moral y la búsqueda de la verdad objetiva. 


Ejemplos de relatividad:

Física: 

El tiempo pasa más lento cerca de un campo gravitatorio fuerte.

Cultura: 

Normas sociales que son aceptables en un país pero inaceptables en otro.

Contexto: 

Un clima de 20° C puede sentirse "cálido" en invierno, pero "frío" en verano.


En resumen, más que "todo" ser relativo, la mayoría de las cosas son relativas a un contexto o marco de referencia.


6 de abril de 2026

Escritura de Donación de Inmuebles en Puerto Rico



La escritura de donación de inmueble es un documento notarial que formaliza la transferencia gratuita de la propiedad del donante al donatario. Requiere escritura pública, identificación de las partes (DNI), título de propiedad, y registro oficial para ser válida. Implica el pago de impuestos, valoración del inmueble y, a menudo, la aceptación formal del donatario. 

Aspectos clave de la escritura de donación:
  • Formalidad: Para que la donación de un bien inmueble sea válida, es obligatorio que se realice mediante escritura pública ante notario.
  • Elementos necesarios: DNI de donante y donatario, escritura de propiedad (título), certificado de libertad de gravámenes, y en caso de cónyuges, el libro de familia.
  • Aceptación: El donatario debe aceptar la donación explícitamente en la misma escritura o en una separada.
  • Registro: La escritura debe ser registrada en la oficina de registro de la propiedad correspondiente para ser legalmente vinculante y oponible a terceros.
  • Impuestos: El proceso incluye la valoración del inmueble y el pago de impuestos de transferencia y timbres, variando la tasa según la jurisdicción y el parentesco (en ocasiones, las donaciones a familiares directos tienen tasas reducidas).
  • Costo: La firma de la escritura conlleva costos notariales que dependen del valor del inmueble.
  • Trámites adicionales: Una vez firmado, es necesario realizar el cambio de titularidad en el catastro o registro inmobiliario correspondiente (CRIM en Puerto Rico, por ejemplo). 
Importancia:
Esta escritura asegura que la transmisión de la propiedad sea legalmente válida, garantizando la seguridad jurídica del nuevo propietario. 

¿Que responsabilidad tiene el dueño de una propiedad o posesión de cualquier propiedad privada ante el estado en Puerto Rico?
El dueño o poseedor de propiedad privada en Puerto Rico es responsable ante el Estado de pagar contribuciones sobre la propiedad (CRIM), mantener la propiedad conforme a las leyes de seguridad y zonificación, y garantizar que su uso no afecte la seguridad o salud pública, estando sujeto a la expropiación por interés público.
Principales responsabilidades:
● Contribuciones (CRIM): Obligación de pagar impuestos basados en el valor tasado de la propiedad.
●Mantenimiento y Seguridad: Mantener la propiedad en condiciones seguras para evitar accidentes (resbalones, caídas, etc.).
●Cumplimiento Legal: Respetar las leyes de zonificación y las leyes de propiedad.
●Uso de la Propiedad: La propiedad puede estar sujeta a servidumbres o regulaciones estatales, incluyendo la expropiación por fin público.
●Registro: El poseedor tiene derecho a proteger su posesión mediante los medios legales.
La constitución de Puerto Rico protege el derecho de propiedad, pero este puede limitarse por leyes, reglamentos y el interés público.

5 de abril de 2026

¿Quien es Eliezer Molina?



Eliezer Molina Pérez es un ingeniero civil, agricultor, activista ambiental y político puertorriqueño que actualmente se desempeña como Senador por Acumulación en el Senado de Puerto Rico.

Aquí te detallo los aspectos más importantes de su perfil:

Trayectoria Política

Senador por Nominación Directa: En las elecciones generales de 2024, hizo historia al convertirse en el primer senador electo mediante nominación directa ("write-in") en Puerto Rico, obteniendo más de 71,000 votos.

Candidato a la Gobernación: Anteriormente, en el año 2020, compitió como candidato independiente para el cargo de Gobernador de Puerto Rico.

Postura Independiente: Se identifica como un legislador independiente, fuera de las líneas de los partidos tradicionales (PNP y PPD), con un discurso enfocado en combatir la corrupción y la hegemonía política.

Activismo y Vida Profesional

● Defensa Ambiental: Es ampliamente reconocido por su activismo en la protección de los recursos naturales de la isla, denunciando frecuentemente construcciones ilegales en zonas protegidas y la erosión costera.

● Agricultura: Antes de su entrada a la política a tiempo completo, se dedicó a la agricultura, operando una finca de café.

● Educación: Posee una formación técnica en ingeniería civil por la Universidad Politécnica de Puerto Rico.

Estilo y Temas de Interés

Se caracteriza por un estilo directo y confrontativo en sus denuncias públicas, utilizando frecuentemente las redes sociales para fiscalizar agencias gubernamentales. 

Sus prioridades legislativas incluyen:

● Seguridad alimentaria y producción agrícola local.

● Protección de la Zona Marítimo Terrestre y recursos hídricos.

● Infraestructura resiliente y planificación sostenible.

La IA 

#EliezerMolina2028

@EliezerMolina 


OFICINA DE SERVICIOS LEGISLATIVOS 

https://sutra.oslpr.org/legisladores/M-979-AL


https://www.senado.pr.gov/hon-eliezer-molina-p%C3%A9rez





¿Quién inventó la máquina de coser?



¿Quién inventó la máquina de coser?

La máquina de coser no tuvo un único inventor, sino que fue el resultado de varias mejoras a lo largo del tiempo. El francés Barthélemy Thimonnier creó la primera máquina funcional en 1830, pero el estadounidense Elias Howe patentó una máquina de puntada de doble hilo en 1845, y Isaac Singer popularizó la primera máquina doméstica práctica en 1850.


1790 - Thomas Saint: El ebanista inglés patentó el primer diseño, aunque no se construyó funcionalmente hasta 1874.

1830 - Barthélemy Thimonnier: Sastre francés que diseñó una máquina de madera para coser uniformes, capaz de hacer 900 puntadas por minuto.

1845 - Elias Howe: Patentó una máquina que utilizaba una aguja con el ojo cerca de la punta, fundamental para la puntada de doble hilo.

1851 - Isaac Singer: Mejoró los diseños previos con un pedal y la aguja de movimiento vertical, haciendo la máquina práctica para el hogar.

Aunque Howe ganó un juicio de patentes, Singer popularizó el invento comercialmente

2 de abril de 2026

LOS PERROS

 



Los Perros

Abelardo Díaz Alfaro

El Rucio era ya una estatua deteriorada. Un conjunto de instintos apagados en

donde sólo parecía vivir con intensidad un ojo, coágulo de luz turbia, espejo opaco

de seres y cosas.

La cabeza derrumbada, la crin rala, el espinazo hundido, los ijares al relieve

esculturándole el costado. La grupa caída rematando en el rabo lacio que se movía

lentamente como péndulo ocioso del cuerpo en derrota. La pelambre de mosaico

florecida de matauraduros –estrellas purulentas-. Un remo delantero hinchado en

la ramilla que sonaba al andar como el torpe bastón de un ciego en la noche.

Las moscas azules se pegaban tenoces a las rojas mataduras. Pero él apenas las

sentía. Movía el rabo con indiferencia, sin voluntad. Y con un ligero temblor

ondulante de los músculos intentaba espantarlas. ¿Pero para qué? Eran ya parte de

su existencia, de su andar perezoso en los caminos. Le daban al menos una

menguada sensación de vida.

¿Por qué los caballos no mueren antes de llegar a los caminos? Sabía del

suicidio de algunas bestias. El toro Josco se desnucó por los riscales del Farallón.

De potro había visto sacrificar a más de un caballo de fina estampa, de revuelta

crin, al quebrársele uno de los remos. Eso era preferible.

Los caballos en los caminos, mueren lentamente, día a día, hora a hora.

Andaba como desbocado. Había perdido ese misterioso instinto que guía las

bestias en las noches sin luna. Inclinaba hacia los lados la angulosa cabeza para ver

mejor el sendero, pero en el espejo opaco del ojo las figuras se quebraban, se

distorsionaban en espantos.

Pero lo que más le hacía sentir su impotencia eran los perros. Esos perros que

no dejan en paz a los caballos en los caminos. En las noches lunadas lo acosaban

con más encono y crueldad. Lo perseguían 2

ladridos. Ladridos lentos, lúgubres. Ladridos estridentes, agudos. Ladraban en

coro.

El era un espectro de la luz. Una escuálida estatua de luna. Contra el ojo

hipnótico, acuoso, los perros se alargaban, se tornaban fantasmales. Llegaban con

sigilo, uno a uno, arrastrándose. Escuchaba el gruñido sordo, el asesar de las bocas

negras. Presentía las lenguas rofas, babosas de plata. Los ojillos duros, perversos.

Los hocicos húmedos. Frotaban los rabos cerdosos contra su vientre seco. Le

hundían con saña los colmillos en la carne dolorida. Era un dolor agudo, un dolor

sin nombre.

Los patearía como antes. Los dejaría tendidos en los caminos con las bocas

espumosas, ensangrentadas. Los haría huir con el rabo entre las patas. Los perros

cobardes…

Se desorientaba. Vibrándole el armazón del cuerpo –árbol seco al viento del

abra-. Intentaba correr, y su remo hinchado sonaba como el torpe bastón de un

ciego en la noche. Los perros se escondían tras la ceja oscura de unos matorrales

para retornar con más fiereza. Los ladridos se prolongaban, estirábanse lúgubres en

la noche blanca. Se iban apagando tenuemente, soñaban a lo lejos cual risas

lunáticas.

La noche lunada había pasado. Un cincho de luz roja doraba el espinazo del

cerro Farallón. Por las mañanas, el Rucio se sentía mejor. Los perros se retiraban a

descansar. La luz cernida a través los mameyales era tibia, calentaba sus carnes

entumecidas, su costado perlado de rocío. Escuchaba ensimismado el canto de los

gallos de la alborada, el silbar apacible de las guajanas, el cochar tremolante de los

boyeros. Sintió deseos de subir hasta la cumbre del riscal Farallón. El viento era

allí mas puro, destrenzaba los hierbazales rumorosos, los malojillales silvestres. La

luz era de la cumbre diáfana, bajada del cielo cercano atenuada, amorosa. Se

sentiría allí, fuera de su miseria, de su andar sin rumbo en los caminos, del ladrido

cruel de los perros…

Ensayó subir. Buscaba asentar las rotas pezuñas sobre los broncos relieves de

las peñas. Adelantaba penosamente. El sudor humedecía su costillar desteñido.

Detúvose un momento a descansar. Bajó levemente la cerviz. Escuchó cercano, el

paso seguro, asordinado, de un potro de silla, un potro <<estrellero>>, que llenó la 3

mañana de relinchos lujuriosos, de ecos viriles. El borbotar del cuajo hirió sus

orejas dormidas…

Su cabeza se erguía entonces poderosa, sofrenada por la mano dura. Tascaba

el freno con rebeldía espumeándole la baba verdeante de pasto. La crin revuelta

de viento, el lomo sedoso, la grupa lustrada. Las orejas vivas, el cuajo detonante.

Los ojos, redondos espejos pardos tragándose el paisaje de jaquimón de soles

rabiosos. Una escultura de músculos y tendones en voluntarioso irote.

El ladrido ahilado de un perro le hizo erguir la cabaza. Los perros despertaban.

Un ladrido seco, respondía a otro vibrante. Dispersábanse en el viento. Los perros

se llamaban de batey en batey. Sentados en los cuartos traseros enfilaban al cielo

las cabezas soñolientas en fanático conjuro. Se confabulaban. Pronto estarían en el

camino. Colábanse por los boquetes en los mayales, se arrastraban mañosamente

bajos las alambradas, saltaban con ritmo de colindancias.

El primero en llegar al camino era un perro negro, alto, descarnado. Una

sombra luminosa de colmillos albeantes. Lo seguían otros de distintas razas, de

pelambres varias. Perros de presa, perros caseros, perros satos. Las cabezas bajas

husmeando su huella precaria, su sombra indecisa. Las izaban luego venteando su

cuerpo en derrota. Los ladridos eran ahora más breves, metálicos. Retumbaban en

los requedales del Farallón. Fundíanse en una sola onda temblorosa. Era ya una

jauría. Le parecía escuchar el fofo bordoneo de las patas inquietas.

En breve los tendría tras su sombraque se acortaba con la alzada del sol sobre

los mameyales. Empezó a temblar. Movía la cabeza hacia los lados en s penduloso

vaivén. Se pegó atemorizado a los espegues de la alambrada de un pastizal. Sintió

sobre sus mejillas un aliento poderoso, un resoplido ardiente que lo hizo

estremecer. En el ojo turbio se le estampó la cabeza alerta de un potrito cerrero, de

ojos azorados, lomo frágil, melena hirsuta. El potrito se encrabriló alborozado,

levantó el cuerpo cebruno sobre la alambrada, la testuz estrellada cortando el azul

radioso.

El potrito lo saludó con un relincho entrecortado, musical, que viboreó como

un látigo en los taludes del Farallón. Se lanzo luego al pastizal, el lomo contra el

suelo, los remos delanteros manoteando el azul en jubiloso desborde de bríos. 4

Brios que tuvo. El supo que la holgura de los pastizales y del correr en

estampido junto a las alambradas.

El ladrido violento de un perro detonó en sus orejas amusadas. Frente a él se

destacaba la silueta huesuda del perro negro. El pelo del cuello erizado, los

colmillos en relo destellando sobre las fauces oscuras. La presencia del perro negro

lo enloquecía. Su gruñido roñoso le electrizaba los nervios, llegábanle en oleadas

frías al cráneo.

Sus ojos de fija luz amarillenta se le hundían en la pupila vidriada,

encegueciéndolo. El perro negro levantó la cabeza sombrosa y quebró la mañana

con un ladrido interminable… Tras el Rucio respondieron otros ladridos, cortos,

netos. Pronto comenzaría la danza de colas, lomos sarnosos, lenguas descolgadas.

Los perros se movían en trancos menudos. Lo cercaban, lo tenían acorralado. Un

remolino de bultos en el ojo inmenso. Quizo avanzar en estampida. Hundió

voluntarioso el hocico contra el pecho, aferro las pezuñas como garfios a la tierra;

pero el perro negro lo apechaba lanzándole dentelladas salvajes.

Retrocedió atemorizado, las orejas tensas, los remos delanteros rígidos,

mostrando el blanco del ojo en pavor, petrificado sombre un promontorio de tierra

bermeja, contra un fondo de nubes sólidas. Un perro le hundió los colmillos en la

ranilla hinchada. Sintió que todo el cuerpo se le estremecía, se convulsionaba del

dolor. Y adelantó colérico entre el alarido redoblado de los perros. Le faltó el

aliento y esperó decidido el ataque de la jauría…

Que acabaron con él de una vez. Los perros roñosos.

Se alejaban dejando en el viento una estela de ladridos leves, transparentes.

Un silencio pesado de sol se hizo sobre la vereda. El Rucio doblegó la cabeza, la

barba casi a ras del suelo, laminando sobre el hondo de los cerros espejantes de sol.

El sudor empapaba sus ijares, le corría copiosamente por los remos, por las cañas

endebles, hasta mojar la tierra ardorosa. Su sombra era ahora apenas trasunto del

cuerpo trasijado.

No supo cuanto tiempo permaneció así, en duermevela. El párpado pesado

sobre el ojo inmóvil, enrojecido. Alzó un poco la cabeza y fue cobrando lentamente 5

sentido de su carne derrumbada, de sus flancos sangrantes, de su empeño terco de

llegar a la cumbre.

¿Qué se habían hecho los perros? ¿Por qué lo habían abandonado?

Su sombra se alargaba sobre el camino. El aire era menos denso. Penetraba

refrescante por sus ternillas húmedas, desflecaba su crin rala. El sol no castigaba

ya tanto sus carnes sangrantes. Alzó un poco La cabeza y en el ojo turbio se le

desdibujó la cumbre sobre la cual comenzaba a adensarse las sombras. El Farallón

era como un lomo robusto ensillado de luces amarillentas.

El Rucio quiso aprovechar el descuido de los perros, para llegar antes que

ellos a la cumbre, antes que la noche domase el espinazo del Farallón. Empezó a

caminar con paso mesurado, marcando el ritmo del cuerpo ingrávido. Dejaba un

rastro de sangre sobre las peñas ásperas. No entendía por qué los perros lo habían

olvidado. Tal vez lo estarían mirando ahora desde los bateyes, los ojos torvos

encendidos coms ascuas. El viento hacía ondular el verdor fragante de los

hierbazales. Un vaho a tierra virgen le llenaba el pecho escuálido.

El potro había escalado la cumbre del riscal. La cabeza hudida en las nubes.

La melena trémula de viento. El relincho potente dilatándose en ondas viriles sobre

el valle del Toa, azotando en chasquido los taludes del Plata, los riscales de San

Lorenzo.

Un aullido profundo hizo vibrar la tarde silenciosa. Lo habían atisbado. Un

clamoreo de ladridos dispersos ascendía tumultuoso desde los bateyes… No

venían como antes, lentos, sigilosos. Corrían como celajes. El Rucio sofrenó

desconcertado. Una baba amarga, espumosa, le inundaba los labios. Caía plateando

el camino morado del crepúsculo. Los ladridos percibíanse ahora más claros. Se

adensaban, se fundían en un solo aullido hondo, lúgubre, funeral. Los perros

tranqueaban el camino… Faltábale apenas un tramo de peñas adustas. Los perros

eran veloces y su paso perezoso. Entrevió vagamente la cumbre del riscal

encabrestada de luces sangrientas. Los guayabos de la cumbre eran perros de

sombra.

Los ladridos eran más intensos y feroces. Ululaban en el viento. Creía oír el

silboso jadeo de las bocas negras. Alargó el cuello en desespero, queriendo 6

imponer al cuerpo extenuado su voluntad de avance. Apenas podía sostenerse en

los remos oscilantes. Un olor extraño, inmundo, traía el viento desde los bateyes,

desde el camino. Olor a lomos sarnosos, a pelambres llagadas. El ojo agrandado

en esfuerzo se tornó rojo de crepusculo. Volvió a escuchar el fofo bordoneo de las

patas inquietas. Palpitaba en sus orejas abatadas. Las sentía caminar sobe su lomo,

arañándole la carne mustiada. Le darían alcance…

Crispóse de pánico. Encogió el cuerpo, escurrió el anca, medroso, aterido.

Tras su grupa estalló el coro de ladridos disonantes, destemplados. La noche caería

presto y los perros pisaban su huella, su sombra alargada.

Sesgaba la cabeza hacia los lados receloso, desconfiado. Hinchada la nariz,

nervioso. Disparadas en tensión las orejas al cielo. El ojo enorme, desorbitado. Los

perros avanzaban agresivos. Gruñían agriamente mostrando los dientes afilados,

las fauces cavernosas. Flameaban en vértigo las colas. Un estribo de luz cárdena

pendía de las nubes sangrantes.

Lo embistieron en tropel. Eran ahora más, de todas las comarcas, de todos los

confines. Clavaban las uñas corvas en sus ijares húmedos, en sus costillas endebles.

Acrecía con la tarde el estruendo ensordecedor de los ladridos. Martillaban su oído,

perforaban su cráneo. El Rucio volvía enfurecido la cabeza y con los dientes

amarillentos quería desprender los perros de su costado, pero estaban aferrados a

su esqueleto, a su piel descolorida.

Perdió el equilibrio y cayó sobre los remos delanteros, entre el clamor jubiloso

de la horda estremecida. Pataleteaba en el suelo indefenso, desesperado, tratando

de erguirse sobre el tumulto de lomos sarnosos. Logró, al fin, hincar la rodilla en

tierra, y se fue incorporando desbalanceado, voluntarioso ante el asombro

enconado de la jauría. Se le acortaba el aliento. Le palpitaba el pecho en ritmo

desigual, inármonico, como de fuelle sin lumbre. Un espumarajo lívido, colgaba

de sus belfos sedientos.

Distendía el cuello anhelante. Estiraba la enjuta cabeza hacia las nubes

incendiadas, hacia el ocaso luminoso. El cuerpo desmedrado no respondía al

acicate de su empeño, aguijón de su voluntad. La noche pavorosa lo sorprendería

en el camino. 7

El perro negro, rugiendo sordosamente, se escurrió bajo su vientre y le clavó

con saña los colmillos en la ranilla hinchada, en la carne tumefacta. Un espuelazo

candente que le llegó al corazón. Vibraron todos sus nervios, todas sus fibras.

Crujió el armazón de su cuerpo como el árbol seco al viento del abra. Tranqueó

despavorido, alucinado, dando tumbos, impelido por una fuerza misteriosa. Se

detuvo rendido, atolondrado. Derribada la cerviz, tenso el cuerpo inerme,

paralizados los remos. Inmóvil sobre las peñas agrestes…

Su cabeza parecía flotar ahora sin consistencia. El viento era menos denso.

Silbaba apaciblemente en los herbazales rumorosos, aullaba en los cantiles

bermejos del Farallón. Rizaba su crin rala. Henchía su pecho de alientos, de

fragancias olvidadas. El Rucio husmeó el vacío profundo. Unos pasos más y

rodaría al fondo del riscal estrellado sobre las lajas azules del río.

Los perros lo acosaban frenéticos, enardecidos. Horadaban su carne

magullada. Fluía copiosa la sangre de su costado. Le trababan los remos

queriéndole arrancar de la cumbre, pero se resistía, voluntarioso, desafiante.

El vaho húmedo del río fue apoderándose de su garganta, de su pecho, de su

vientre. Corría vivificante por el cauce hinchado de sus venas, como savia

bienhechora. Iba sosegándole la fatiga, aligerándole el cuerpo en quebranto.

Fue alzando majestusamente la cabeza. Una luz distinta, atenuada, amorosa,

bajaba del cielo cercano, iluminándole el ojo entenebrecido. Se difundía gloriosa

por el valle del Toa, diafanizaba los taludes, aureolaba las nubes. Aspiró todo el

aire embalsamado del valle, del río. Se sintió poderoso sobre la cumbre,uncido a

las nubes, desprendido de la tierra, fuera de su miseria, de su andar sin rumbo en

los caminos.

Los perros saltaban lunáticos sobre su cuerpo, sobre el ocaso, pero apenas los

sentía. El corazón comenzó a latirle violentamente. Un latido hondo, lacerante

pareció quebrarle el pecho, desgarrarle las entrañas. Todo giraba ahora en el ojo

solitario, los perros, la cumbre, el cielo ensangrentado. En medio del torbellino

fulgían escalofriantes, tenaces, los ojos de fija luz amarillenta.

Una ráfaga helada venida de lo hondo de los cerros, lo envolvió. Caló toda su

osamenta. Una plácida sensación de bonanza, de reposo, fue invadiendo lentamente su carne crucificada, sus huesos torturados. Presintió la muerte del día,

el advenimiento de la noche profunda, de la noche infinita.

Enarcó airoso la cerviz. Irguió en reto la angulosa cabeza hasta las nubes…

Afirmó la esquelética figura sobre la cumbre. Una estatua cenicienta, voluntariosa,

contra el claroscuro de la tarde declinante.

El ojo inmenso se le fue cubriendo de sombras, sombras vagas, sombras

densas. Una sombra definitiva y compacta.

¡Los perros ya no ladraban…!