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EVIDENCIA CIENTÍFICA ABRUMADORA:
La dieta de Michael Phelps PARTE 1
La dieta de Michael Phelps PARTE 2
La dieta de Michael Phelps PARTE 3
Varios temas, de aquí, allá y acuyá...
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EVIDENCIA CIENTÍFICA ABRUMADORA:
La dieta de Michael Phelps PARTE 1
La dieta de Michael Phelps PARTE 2
La dieta de Michael Phelps PARTE 3
La relación entre la psicología y el LSD (dietilamida del ácido lisérgico) abarca un campo fascinante que conecta la neuroquímica, el funcionamiento cognitivo y la psicoterapia clínica.
🧠 1. ¿Cómo actúa en el cerebro?
El LSD es un potente psicodélico que altera la percepción, el estado de ánimo y la cognición al interactuar directamente con los receptores de serotonina (especialmente el subtipo 5-HT2A).
• Disminución de la red de modo predeterminado (DMN): Las investigaciones muestran que el LSD reduce la actividad en la parte del cerebro que sostiene el sentido del "ego" y los patrones de pensamiento rígidos.
• Hiperconectividad: Permite que áreas del cerebro que normalmente no se comunican entre sí intercambien información, lo que fomenta nuevas perspectivas y asociaciones cognitivas.
🔬 2. Potencial Terapéutico
Desde principios del siglo XXI, la investigación clínica ha experimentado un resurgimiento en el uso de psicodélicos supervisados para tratar afecciones de salud mental que son resistentes a los tratamientos tradicionales.
• Depresión y Ansiedad: Se estudia cómo dosis específicas (desde microdosis hasta dosis psicodélicas completas) pueden romper ciclos de pensamientos rumiantes y reducir la depresión severa.
• Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT): Puede facilitar el reprocesamiento emocional de traumas profundos en entornos donde se requiere vulnerabilidad y apertura a la sugestión.
• Ansiedad existencial: En contextos de enfermedades terminales, se ha investigado su uso para aliviar el miedo a la muerte y mejorar la calidad de vida.
⚠️ 3. Riesgos Psicológicos
Los efectos del LSD son sumamente impredecibles y conllevan riesgos significativos si no se administran en un entorno médico o clínico rigurosamente controlado.
• Episodios psicóticos: En personas predispuestas a trastornos psiquiátricos, el LSD puede desencadenar brotes psicóticos o agravar condiciones como la esquizofrenia.
• Malos viajes ("Bad trips"): Pueden surgir episodios de paranoia aguda, pánico extremo o ansiedad severa durante la experiencia, los cuales pueden resultar traumáticos.
• Trastorno de percepción persistente (HPPD): En casos raros, las personas pueden experimentar alteraciones visuales o "flashbacks" a largo plazo después de haber consumido la sustancia.
🚨 NOTA IMPORTANTE:
El LSD es una sustancia controlada y de uso ilícito en la gran mayoría del mundo. Su uso con fines psicológicos y psiquiátricos solo es legal y seguro cuando se realiza a través de ensayos clínicos o protocolos médicos aprobados por las autoridades sanitarias, acompañados siempre por un terapeuta profesional.
¿CONSUMIR MICRODOSIS GENERA BENEFICIOS MENTALES?
La espiritualidad es la búsqueda personal de sentido, propósito y conexión con algo más grande que uno mismo. Es una dimensión humana profunda centrada en la vida interior, los valores, la trascendencia y la paz mental, que no requiere estar vinculada a una religión específica.
Para entenderla mejor, se puede dividir en estos aspectos clave:
Trascendencia: Sentirse parte de un todo, ya sea el universo, la naturaleza, la humanidad o una fuerza divina.
Búsqueda de sentido: Plantearse el por qué y para qué de la existencia y de nuestras acciones.
Conexión y empatía: Desarrollar lazos profundos con uno mismo, con los demás y con el entorno.
Bienestar interior: Cultivar emociones como la paz, la gratitud, la compasión y el autoconocimiento.
Espiritualidad vs. Religión
La religión suele implicar una estructura institucional, dogmas, escrituras y rituales compartidos.
La espiritualidad es una experiencia interna y subjetiva que cada individuo explora a su manera. Uniendo, por ejemplo, prácticas de relajación, contacto con la naturaleza o voluntariado.
MEDITAR PARA NO SENTIR NO ES ESPIRITUALIDAD
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La jerarquía es un sistema de organización que clasifica elementos, personas o conceptos en niveles o grados de importancia, autoridad o subordinación. Funciona para establecer orden, delegar responsabilidades y facilitar la toma de decisiones, representándose comúnmente en forma de pirámide (donde la cúspide tiene mayor poder o relevancia).
Se aplica en diversos ámbitos:
• Laboral y Empresarial:
Define la cadena de mando y las líneas de reporte (ej. Directores \(\rightarrow \) Gerentes \(\rightarrow \) Supervisores \(\rightarrow \) Operarios). Puedes revisar modelos de gestión y organigramas en plataformas como Runa HR.
• Militar y Religiosa:
Estructuras estrictas basadas en el rango y la autoridad formal.
• Familiar: Distribución de roles de autoridad y cuidado, normalmente con los padres o tutores al frente.
• Matemáticas e Informática: Clasificación lógica de datos o prioridad de operaciones.
SISTEMA ENDOCRINO
El sistema endocrino es una red de glándulas y órganos que producen y liberan hormonas directamente al torrente sanguíneo. Estos mensajeros químicos controlan y coordinan funciones vitales como el metabolismo, el crecimiento, el desarrollo, el sueño, la reproducción y la respuesta al estrés, manteniendo el equilibrio interno del cuerpo.
Principales Glándulas y Funciones
El sistema está compuesto por varias glándulas clave distribuidas por el cuerpo:
● Hipotálamo: Controla la glándula pituitaria y regula funciones como la temperatura corporal, el apetito y el sueño.
● Glándula Pituitaria (Hipófisis): Conocida como la "glándula maestra", controla la actividad de otras glándulas endocrinas y produce la hormona del crecimiento.
● Glándula Tiroides: Produce hormonas que regulan el metabolismo y el ritmo cardíaco.
● Glándulas Paratiroides: Controlan los niveles de calcio y fósforo en el cuerpo.
● Glándulas Suprarrenales: Liberan hormonas como el cortisol y la adrenalina, fundamentales para la respuesta al estrés.
● Páncreas: Produce insulina y glucagón, encargados de controlar los niveles de azúcar en la sangre.
● Gónadas: Los ovarios en las mujeres y los testículos en los hombres, encargados de producir hormonas sexuales (estrógeno y testosterona).
¿Cómo funciona?
Las glándulas secretan hormonas que viajan a través de la sangre hasta llegar a órganos o tejidos específicos. Estos "tejidos diana" * responden a las instrucciones de la hormona para realizar su función. El sistema se regula a sí mismo mediante un mecanismo de retroalimentación, aumentando o disminuyendo la producción según las necesidades del cuerpo.
Para mantener una buena salud endocrina, se recomienda llevar una dieta nutritiva, hacer ejercicio regularmente y evitar la automedicación o el uso de suplementos sin supervisión médica.
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👁 (SIEMPRE CONSULTE A SU MÉDICO)
NORMALIZAR LA INEPTITUD es el peligroso proceso por el cual los errores repetidos, la falta de capacidad y la mediocridad se vuelven tolerables y habituales dentro de una organización o sociedad. Suele ser un problema sistémico que genera frustración, desigualdad de cargas y desconfianza.
⚠️ Manifestaciones comunes
● Incompetencia instrumentalizada: Cuando alguien simula no saber hacer tareas básicas para evitar responsabilidades y obligar a otros a hacerlas por ellos.
● El efecto Dunning-Kruger: Personas con bajo nivel de habilidad que sufren de una ilusión de superioridad, evaluándose a sí mismos como expertos.
● Protección del sistema: Ocurre cuando el entorno premia al conformista y recarga de trabajo a las personas más responsables.
⚙️ ¿Cómo se llega a este punto?
1. Falta de consecuencias: Los errores repetidos no reciben retroalimentación ni sanciones.
2. Erosión cultural: Al ver que otros hacen las cosas mal sin consecuencias, el estándar general de exigencia baja.
3. Miedo al conflicto: Los líderes evitan conversaciones difíciles, optando por tolerar el mal desempeño antes que enfrentarlo.
🛡️ ¿Cómo romper el patrón?
● Establecer límites: Definir claramente los indicadores de desempeño y las expectativas para cada rol.
● Capacitación: Ofrecer las herramientas y el entrenamiento adecuado antes de asumir que hay mala voluntad.
● Rendir cuentas: Evitar que el peso de los errores recaiga siempre sobre el personal más productivo.
León XIV cita uno de los famosos discursos de Gandalf.
➡️ El párrafo 213 de Magnifica Humanitas acaba de incorporar la Tierra Media a la Doctrina Social de la Iglesia. En el capítulo quinto, encontramos esta nota al pie, la número 187:
J.R.R. TOLKIEN, El señor de los anillos, III: El retorno del rey, Barcelona 1991, 194.
Justo ahí. En una encíclica papal.
En el párrafo 213, en respuesta a la desesperanza que sostiene que las fuerzas de la Inteligencia Artificial (IA) y la tecnología son simplemente demasiado grandes para que la gente común pueda resistirlas, León XIV cita uno de los famosos discursos de Gandalf:
📣“No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos, y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza”.
📣A continuación, el Papa añade sus propias palabras:
“La civilización del amor no nace de un gesto único y espectacular, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces, que hacen frente a la deshumanización”.
📣Este es el párrafo completo de Magnifica Humanitas que cita a Tolkien:
213. Un escritor católico del siglo XX, John Ronald Reuel Tolkien, por boca de uno de los protagonistas de una de sus novelas, describió así nuestra responsabilidad: “No nos atañe a nosotros dominar todas las mareas del mundo, sino hacer lo que está en nuestras manos por el bien de los días que nos ha tocado vivir, extirpando el mal en los campos que conocemos, y dejando a los que vendrán después una tierra limpia para la labranza”.[187] La civilización del amor no nace de un gesto único y espectacular, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces, que hacen frente a la deshumanización. Por eso vale la pena detenerse y considerar algunos aspectos de cómo, cada uno en su ámbito, podemos colaborar en su construcción. Sin pretender agotar el tema, propongo cinco vías de responsabilidad cotidiana y pública: desarmar las palabras, construir la paz en la justicia, asumir la mirada de las víctimas, cultivar un sano realismo y relanzar el diálogo y el multilateralismo.
Tolkien era un católico fervientemente devoto que asistía a Misa todos los días y que describió “El Señor de los Anillos” como “una obra fundamentalmente religiosa y católica”. El papa Francisco lo citó en la Misa de Medianoche de Navidad, en una vigilia Eucarística y en una carta pastoral.
Pero León XIV hizo algo nuevo. Incluyó a Tolkien en una encíclica —la forma más elevada de enseñanza magisterial ordinaria que produce la Iglesia—. Lo que significa que el discurso de Gandalf es ahora, oficialmente, parte de la Doctrina Social de la Iglesia. Será citado en las aulas de los seminarios y en los trabajos de teología durante décadas.
A millones de fans de Tolkien les encantará esto.
Ojalá que nunca necesitemos estas sensatas directrices:
Si algún día me diagnostican con demencia senil, me gustaría que mis hijas colgaran esta lista en la pared donde vivo. Quiero que recuerden estas cosas.
1a. Cada vez que entren en la habitación anúnciense. “Hola.. - soy ............ ”
NUNCA pregunten Sabes quién soy? Eso causa ansiedad.
1. Si me da demencia, quiero que mis amigos y familia abracen mi realidad.
2. Si creo que mi esposa sigue viva, o si creo que vamos a visitar a mis padres para cenar, déjenme creer esas cosas. Estaré mucho más feliz por ello.
3. Si me da demencia, no discutan conmigo sobre lo que es cierto para ustedes contra lo que es verdad para mi.
4. Si me da demencia, y no estoy seguro de quiénes son, no se lo tomen como algo personal, mi línea de tiempo es confusa para mí.
5. Si me da demencia, y ya no puedo usar utensilios, no empiecen a alimentarme en la boca. En vez de eso, cámbienme a una dieta de comida para dedos, y miren si todavía puedo alimentarme.
6. Si me da demencia, y estoy triste o ansioso, tomen mi mano y escuchen. No me digan que mis sentimientos son infundados.
7. Si tengo demencia, no quiero ser tratado como a un niño. Háblenme como el adulto que soy.
8. Si me da demencia, todavía quiero disfrutar de las cosas que siempre he disfrutado. Ayúdenme a encontrar una manera de hacer ejercicio, leer y visitar a mis amigos.
9. Si me da demencia, pídanme que les cuente una historia de mi pasado.
10. Si me da demencia, y me pongo nervioso, tómense el tiempo para averiguar lo que me molesta.
11. Si tengo demencia, trátenme de la forma en que les gustaría ser tratados.
12. Si tengo demencia, asegúrense de que haya muchos antojos para mí en la casa. Si tengo demencia, puede que tenga problemas para explicar lo que necesito.
13. Si me da demencia, no hablen de mí como si no estuviera en la habitación.
14. Si tengo demencia, no se sientan culpables si no pueden cuidar de mí 24 horas al día, 7 días a la semana. No es su culpa, y han hecho lo mejor posible. Encuentren a alguien que pueda ayudarlas, o elijan un gran lugar para mí para vivir.
15. Si tengo demencia, y vivo en una comunidad de cuidado de demencia, por favor visítenme a menudo.
16. Si me da demencia, no actúen frustradas si confundo nombres, eventos o lugares. Respiren hondo. No es mi culpa.
17. Si me da demencia, asegúrense de que siempre tenga las canciones que escribí y que canté, tocando al oído.
18. Si me da demencia, y me gusta recoger artículos y llevarlos a todos lados, ayúdenme a devolver esos artículos a su lugar original.
19. Si me da demencia, no me excluyan de fiestas y reuniones familiares.
20. Si me da demencia, sepan que ya me gusta recibir abrazos o apretones de manos.
21. Si me da demencia, recuerden que sigo siendo la persona que conocen y aman.
En honor a todos aquellos que conozco, que están luchando contra la demencia senil.
Alguien dijo una vez que si cuidas a alguien con demencia lo pierdes más y más cada día. Cuando les diagnostican, cuando pasan por diferentes etapas, cuando necesitan tratamiento y cuando fallecen.
Esto se llama "El largo adiós". A medida que el cerebro muere lentamente, cambian físicamente y finalmente olvidan quiénes son sus seres queridos. Podrían terminar acostados en la cama, sin moverse y sin comer ni beber. Así termino mi Papá, Rafael Gonzalez Sr.
Habrá gente que pasará más allá de esta publicación porque la demencia no les ha tocado. Puede que no sepan lo que es tener un ser querido que ha luchado o todavía está luchando contra la demencia y espero sinceramente que nunca lo descubran por sí mismos.
Un agradecimiento especial a cualquiera que esté dispuesto a poner esto en su biografía para la Semana de Concientización sobre la Demencia senil... que no recuerdo cuándo es 😉
Para crear conciencia sobre esta cruel enfermedad....
BENEFICIOS DE SER ASOCIAL
Ser asocial —diferente de antisocial— implica preferir la soledad y limitar interacciones, lo que ofrece beneficios como mayor independencia, alta concentración, creatividad potenciada y autosuficiencia. Estas personas disfrutan de su tiempo a solas, cultivan la privacidad y evitan el estrés de las multitudes.
Aquí se detallan los principales beneficios de tener una personalidad asocial:
Mayor Autonomía e Independencia:
Al no depender de otros para entretenerse o tomar decisiones, las personas asociales suelen ser más autosuficientes y capaces de resolver problemas rápidamente.
Aumento de la Creatividad y Concentración:
La soledad reduce distracciones, lo que permite un estado de "reposo mental activo" que favorece la introspección, la consolidación de la memoria y el pensamiento profundo.
Reducción del Estrés y Ansiedad Social:
Al evitar multitudes y compromisos sociales no deseados, se reducen las situaciones que generan ansiedad y presión.
Mejor Gestión del Tiempo y Energía:
Se invierte tiempo en pasiones personales y hobbies en lugar de en eventos sociales obligatorios.
Relaciones Selectivas y Profundas:
Aunque su círculo es pequeño, las personas asociales prefieren interacciones de calidad con personas de su interés, en lugar de muchas interacciones superficiales.
Mayor Privacidad:
Las personas asociales valoran su intimidad y no comparten información personal innecesariamente, protegiendo su espacio personal.
Es importante destacar que ser asocial no implica carecer de habilidades sociales, sino simplemente elegir no utilizarlas para interactuar constantemente.
La consideraron no apta para el matrimonio, así que su padre la casó con el esclavo más fuerte. Virginia, 1856.
Decían que jamás me casaría.
En cuatro años, doce hombres vinieron a la plantación de mi padre en Virginia, vieron mi silla de ruedas... y se marcharon.
Algunos fueron amables.
La mayoría no.
«No puede caminar hacia el altar».
«Mis hijos necesitan una madre que pueda correr tras ellos».
«¿De qué sirve si ni siquiera puede tener hijos varones?».
Este último rumor, difundido por un médico que nunca me había examinado, se extendió como la pólvora en la Virginia de la década de 1850. A los veintidós años, no solo tenía una discapacidad.
Era defectuosa.
Un producto defectuoso.
Me llamo Elellanar Whitmore, y para 1856, la sociedad ya había decidido que mi vida había terminado antes incluso de empezar.
Nadie esperaba —ni los doce hombres, ni los vecinos chismosos, ni siquiera yo— que la desesperada solución de mi padre encendiera un amor tan rebelde que resonaría por generaciones.
Pero antes de juzgarlo… deben comprender la jaula en la que vivíamos.
Virginia en 1856 no era amable con las mujeres.
Y lo era aún menos con las mujeres que no podían ponerse de pie.
Mis piernas habían sido inútiles desde los ocho años. Un accidente a caballo. Una fractura de columna. Catorce años en una silla de caoba pulida que mi padre había encargado, tan elegante que hacía que la sociedad olvidara lo que simbolizaba.
Pero nunca lo olvidaron.
La silla no era el verdadero problema.
Era lo que representaba.
Dependencia.
Fragilidad.
Una mujer que, según los chismes, era incapaz de cumplir con los deberes de una esposa.
Mi padre, el coronel Richard Whitmore, poseía cinco mil acres de tierra y doscientos esclavos. Podía negociar los precios del algodón en tres estados diferentes. Pero él no podía negociar mi valor en el mercado matrimonial.
Tras el duodécimo rechazo —un borracho de cincuenta años llamado William Foster, que me rechazó incluso después de que mi padre le ofreciera un tercio de nuestras ganancias anuales— comprendí una cosa con claridad:
Moriría sola.
Mi padre también lo comprendió.
Y eso lo aterrorizaba.
Una tarde de marzo de 1856, me llamó a su estudio.
«Te casaré con Josiah», dijo.
Me eché a reír.
No porque fuera gracioso.
Porque era imposible.
«El herrero», aclaró.
La habitación quedó en silencio.
«Padre... Josiah es un esclavo».
«Sí», dijo. «Sé perfectamente lo que hago».
Pensé que había perdido la cabeza.
Lo que no sabía era que estaba a punto de conocer al hombre que cambiaría todo lo que creía saber sobre la fuerza... y el valor.
Lo llamaban «el bruto».
Dos metros setenta y ocho centímetros de altura, o incluso menos.
Doscientos kilos de músculo forjado en hierro.
Manos marcadas con las cicatrices de la forja. Hombros que apenas cabían por las puertas.
Los visitantes blancos susurraban sobre él.
Los esclavos le dejaban espacio.
Parecía un arma.
La primera vez que entró en nuestra sala, tuvo que agacharse para pasar por debajo de la cornisa.
Sus ojos no se apartaban del suelo.
«Sí, señor», le dijo a mi padre con voz grave pero sorprendentemente suave.
Cuando estábamos solos, el silencio se extendía entre nosotros como una prueba que ninguno quería fallar.
«¿Me tiene miedo, señorita?», preguntó en voz baja.
«¿Debería tenerlo?»
«No, señorita. Jamás le haría daño.»
Sus manos —enormes, lo suficientemente fuertes como para doblar hierro— se posaron suavemente sobre mis rodillas.
Y entonces le hice la pregunta que lo cambió todo.
«¿Sabe leer?»
Un destello de miedo cruzó su rostro.
En Virginia, enseñar a leer a los esclavos era ilegal.
«Sí», dijo finalmente. «Aprendí solo».
«¿Qué lees?»
«Todo lo que encuentro. Shakespeare. Periódicos. Cualquier cosa».
«¿Cuál es tu obra favorita?»
«La Tempestad», respondió sin dudar. «Próspero llama monstruo a Calibán... pero Calibán era un esclavo en su propia isla. Te hace preguntarte quién es el verdadero monstruo».
Y así, el bruto desapareció.
En su lugar había un hombre que podía hablar de Shakespeare con más profundidad que la mitad de los hombres que me habían rechazado.
Hablamos durante dos horas.
Sobre Ariel y la libertad.
Sobre estar atrapado en cuerpos y sistemas que te definían incluso antes de que pudieras definirte a ti mismo. Cuando finalmente dijo: «Quien no puede ver más allá de una silla de ruedas es un tonto», algo se abrió dentro de mí.
Por primera vez en catorce años, me sentí vista.
No compadecida.
No tolerada.
Vista.
El acuerdo comenzó en abril. No fue un matrimonio legal —eso habría sido imposible—, pero mi padre le confió a Josiah la responsabilidad de mi cuidado.
Se mudó a una habitación contigua a la mía.
Y poco a poco, con torpeza, construimos una vida dentro de una estructura imposible.
Me ayudaba a vestirme, siempre pidiéndome permiso primero.
Me cargaba cuando era necesario, como si no pesara nada.
Reordenaba mis estantes alfabéticamente solo porque se lo pedía.
Y por las tardes, me leía.
Keats.
Shakespeare.
Milton.
Su voz envolvía la poesía como si hubiera esperado toda una vida para ser escuchada.
Empecé a pasar tiempo en la fragua.
Me enseñó a martillar.
A dar forma al hierro.
Mis piernas no funcionaban, pero mis brazos sí.
La primera vez que doblé metal con mis propias manos, empapada en sudor y riendo a pesar de mí misma, me miró como si fuera un milagro.
INTERPRETACIÓN PRIVADA DE LA BIBLIA
La interpretación privada de la Biblia se refiere a entender las Escrituras basándose en el juicio personal, a menudo contrapuesto a la interpretación oficial de una iglesia.
La mayoría de las tradiciones cristianas, basadas en 2 Pedro 1:20, enfatizan que la profecía bíblica no es de interpretación particular, sugiriendo que debe entenderse dentro del contexto comunitario y la tradición.
Puntos Clave:
• Origen Bíblico: 2 Pedro 1:20-21 establece que ninguna profecía proviene de la voluntad humana, sino que fue inspirada por el Espíritu Santo.
• Significado Teológico: Se argumenta que, dado que la Biblia provino de Dios y no de una mente humana, tampoco debe ser interpretada exclusivamente por una mente humana.
• La postura de la Iglesia: Se considera peligroso interpretar la Biblia por cuenta propia; la Iglesia guía en la correcta interpretación, actuando como el dueño del "álbum de fotos" familiar.
• Responsabilidad del Estudio: Si bien la interpretación privada no debe "trastornar" las Escrituras, sí implica la responsabilidad de un estudio serio y personal.
• Contexto: Se recomienda leer la Biblia con el contexto de la tradición comunitaria.
Cómo interpretar correctamente (Consejos):
• Leer el contexto: Entender el entorno histórico y literario del pasaje.
• Comparar escrituras: Usar pasajes claros para interpretar los menos claros.
• Enfoque en Cristo: Mantener a Jesús como el centro de la lectura.
• Oración: Estudiar con una actitud de oración.
"Tener las necesidades emocionales satisfechas no significa que estas desaparezcan, sino que han sido cubiertas adecuadamente, permitiendo relaciones basadas en la libertad y no en la carencia. La madurez implica un estado de plenitud donde se elije compartir amor en lugar de depender de otros para llenar un vacío personal."
LA NECESIDAD POR ENCIMA DEL AFECTO
Edgardo Flores Herrera habla de las necesidades de las relaciones humanas
Por: Edgardo Flores Herrera | Fuente: Yoinfluyo.com
ABRIL DE 2011
"Eres el aire que respiro", "no podré vivir sin ti", "eres lo que me hace feliz", "sin ti no soy nada"... Frases tan lastimeras que parecieran de un condenado, de un mendigo, de alguien determinado e incapaz de poder ser feliz por sí mismo. Curiosamente, estas son frases que se escuchan frecuentemente en las canciones, poesías, telenovelas y demás medios; ¡frases que promueven la dependencia!
Robinson Crusoe, o más moderno aún, "El náufrago", representan adecuadamente las necesidades de las relaciones humanas en la vida de cualquier ser humano. Somos seres sociales, por lo tanto, es importante establecer vínculos con diversas personas, pero sucede que esas relaciones que establecemos, más que estar basadas en la elección libre, están basadas en la necesidad, y ésta es una de las causas de los conflictos que surgen en las interacciones.
El libro "El camino hacia la autodependencia" representa con mucha claridad nuestro caminar en el desarrollo personal, de nuestra niñez hasta la adultez esperada. Un caminar continuo, de búsqueda, de logros, de alcances y fracasos, pero un camino que nos permitirá disfrutar mucho más de los vínculos que nos unen a aquellas personas con las cuales compartimos.
Empezamos a existir dependiendo. Dependemos de nuestra mamá porque nos desarrollamos en su vientre a lo largo de nueve meses, y al nacer, seguimos dependiendo. Es gracias a los cuidados que nos prodigan nuestros seres queridos que podemos desarrollarnos.
Como bebés dependemos, y empezamos a descubrir que las demás personas son seres independientes, y nos enfrentamos a las primeras pérdidas, al darnos cuenta de que mamá no siempre está a nuestro lado para prodigarnos atención, que es alguien distinto a mí y nos enfrentamos con nuestra primera realidad: la soledad.
Y nuestro desarrollo continúa a lo largo de los distintos niveles de dependencia. En algún momento de nuestra vida pasamos por la co-dependencia, es decir, nos valoramos con base en la relación que tenemos con nuestros padres o con algún ser querido. El "no puedo vivir sin él o ella" es tan cierto como que el sol aparece cada mañana en el horizonte. Nuestros sentimientos infantiles están ligados a la persona más significativa de nuestra vida.
Cuando adolescentes, en esa búsqueda de independencia caemos en la posibilidad de proponer a nuestros padres la interdependencia, es decir, soy consciente de que dependo de ellos, pero hago énfasis en que ellos también dependen de mí y lo remarco.
Se quiere hacer de las relaciones un simple intercambio de necesidades, un trueque, un comercio. Y seguramente me volveré exigente al momento que perciba algún tipo de desigualdad, porque si yo estoy aportando, es justo que me den de la misma manera.
Y seguro en nuestro caminar surgió la posibilidad de plantearse la independencia. Un camino que se vislumbra como la oportunidad de desligarnos de cualquier relación, un afán de demostrar nuestra supremacía, de ser aquellos súper hombre o súper mujeres, una respuesta al descubrimiento que todos los demás tipos de relación no nos han satisfecho.
La independencia, ansiada meta juvenil. Pero tal idea nos enfrenta a la creencia de que aquél que pide ayuda es un fracasado, y por lo tanto, no se atreve, y lucha solo frente al mundo, a la vida, a su misma existencia. Se halla solo frente a un mundo que fluye. Nuevamente, aprendemos sobre la soledad.
Es una lástima, una verdadera lástima, cuántos son los seres humanos que se han quedado estancados en algún punto de este desarrollo. Cada uno de ellos se ha apartado de la parte que nos corresponde como personas, que nos diferencia de los demás seres viven que existen sobre el planeta: la libertad, la responsabilidad y la voluntad.
Existen y existirán personas que dependerán completamente de los demás, basando sus percepciones, sentimientos, opiniones y actos en una o varias personas. Incapaces de tomar una decisión por el miedo a lo que esto representa.
No son seres libres, sino que están encadenados, esperando el momento en que puedan "existir" gracias al reconocimiento de alguien más. En ocasiones, lo más grave, es que este tipo de personas permiten, prácticamente cualquier cosa, con tal de retener a aquella persona y evitar enfrentarse a la soledad, a la sensación de responsabilizarse de sus propias vidas.
Para todo esto, para el despertar de estar realidad se propuso la interdependencia. En una sociedad mercantil donde los vínculos están basados en la percepción de ganancia, se traslada esta misma visión a las relaciones humanas, creyendo que con ello se logra un "ganar-ganar" y así evitar caer en dependencias o codependencias.
Y al final, inmerso en esta ideología se sigue fomentando la dependencia. No nos une el afecto, sino la necesidad; comparto contigo mi casa, porque nos "ayudamos" mutuamente con los gastos, con los pendientes, con las responsabilidades, y seguimos siendo "libres", cada quien aporta lo suyo. Pero "¡ay del momento en que dejes de hacer lo que te corresponde!", porque la relación se fracciona. Sin bases, sin una fuerte unión, sin amor, todo se desmorona.
La madurez en nuestro desarrollo llegará al momento de darnos cuenta de, si bien, es imposible no depender, también es una tontería querer basar nuestra felicidad en los demás. Nosotros somos los únicos responsables de esto, ¡nadie más!
Y esto produce escozor en la mentalidad actual, es difícil entender esto, el afirmar "no te necesito para ser feliz" puede decaer en el intento falaz de buscar la total independencia, ¡pero tal cosa no existe!
No necesitarte para ser feliz es un acto de responsabilidad para uno mismo, es decir, yo soy el principal responsable de mi felicidad, yo me permito vivir aquellos momentos que me llenarán de plenitud y de gozo, de satisfacción y de alegría, pero tales momentos no dependerán de alguien más, sino que yo decido.
Es un acto de voluntad, es una decisión constante, es la aceptación de mi existencia y de mí mismo como alguien valioso, que merece vivir cada aspecto de la existencia al máximo, ya sean alegrías o penas, júbilo o dolor, en cada situación decido.
Es un acto de libertad, porque permite que los vínculos que estrechemos sean producto del querer compartir, compartirnos, yo te elegí a ti, no para que me hagas feliz, sino porque yo soy feliz, pero quiero compartir contigo esa felicidad, no te necesito, te elijo, y en esa elección soy pleno.
Es un largo caminar, un caminar por senderos difíciles, lleno de espinas, de errores y caídas, pero un sendero que llevará a una felicidad plena... a la madurez.
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twitter: @edgardoflores
https://es.catholic.net/op/articulos/43504/cat/419/la-necesidad-por-encima-del-afecto.html